Hace días que no veo a Felicidad, esa, de la que tanto hablan.
La de los besos más dulces en los días más amargos,
la que pisa con sus tacones los reflejos de los charcos.
Dicen que aparece cuando menos lo esperas,
que es como un oasis en medio del desierto.
Yo la conozco de vista, de oídas y alguna vez incluso me ha abrazado.
Cuando ella aparece el resto del mundo pasa a un segundo plano,
hace que lo malo se olvide y la vida sea menos puta.
La echo de menos, a ella y a todo lo que me hace sentir.
Felicidad era la que daba fuego a todos mis cigarros, mi dulce muerte.
Silenciosa, sigilosa y agradable.
Pero cuando la pierdo, vuelve el silencio, el tic tac del reloj, los ruidos de carretera.
A su lado soy paz, si no esta soy guerra,
quiero su alegría y olvidar la tristeza.
Quiero a Felicidad y quiero sus buenos días y sus mejores noches.
"no quiero repetir amargo"
Por: Ingrid Otero y Goiane Valencia.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
lunes, 29 de octubre de 2012
Princesa.
Y cogió aquél trece, sin querer, como otro martes cualquiera.
Cual fue su sorpresa cuando se dio cuenta de que la abrazó la rutina
Y sin embargo, otro día amargo sin descubrir aun quien era.
Con un paso delante de otro, temblando la acera y con avidez felina,
Levantando la cabeza como queriendo ocultar que era princesa en aquella esquina.
Pero ese día, algo cambiaría en su vida, el destino, le enviaba lo que ya ni esperaba.
Pasaban las horas igual que los segundos a su lado, él era lo que tanto llevaba buscando,
mejor que cualquier sueño, mejor que la historia del cuento,
un amor sincero, nada de engaños.
Su vida cambió, recuperó el aliento, sintiéndose así querida de nuevo,
y su mundo giró ahuyentando así el miedo.
"tú rimas en A y yo en O"
Por: Ingrid Otero y Goiane Valencia.
martes, 11 de septiembre de 2012
Payaso.
Eres imbécil a menudo, un poco cabezota, un niñato de mierda, un chulo, un machito, un rebelde sin causa, pero ver y sonreir son dos cosas que hago a la vez desde que te conozco.
Como decía eres un capullo, un paranóico y a veces un poco perro, pero si me besas me tiemblan hasta las pestañas.
Y aunque seas un poco cabrón, un quinqui de barrio y un fumado a media jornada, no me preguntes por qué pero hacerte el amor me sale mejor que declararte la guerra y más que odiarte te quiero y además quiero que sea así todos y cada uno de los días del resto de mi vida.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
martes, 4 de septiembre de 2012
Tú y mi puta manía de quererte tanto.
Vago entre tus ojos desde hace años, y me remonto a hace ya ¡yo qué se!...como pasa el tiempo. Y miranos ahora y que perros los días, que ahora si verte me duele, quererte ni te imaginas.
Y no es que eche me menos tus abrazos, tus besos, tus sonrisas... no.
Echo de menos tus raras costumbres, tus malas caras de cuando tienes resaca y no quieres saber nada de nadie, tus enfados de cuando te incordio por que no sabes cocinar, cuando te impacientas por que llegamos tarde y yo aún me estoy preparando... ¿ y sabes porqué ? Porque con un: "pero si no puedes vivir sin mi..." a ti se te cambiaba la cara, y te intentabas poner serio, y no podías y desistias en un risueño: "ya lo se idiota..."
En fin...es eso, tú y mi puta manía de quererte tanto.
lunes, 3 de septiembre de 2012
sábado, 1 de septiembre de 2012
Él.
Son las 8 o 9 de la mañana. Temprano. Ahí viene con sus pasos cortos y torpes a darme sus besos de buenos días.
Apenas levanta dos palmos del suelo y sin embargo a mi me hace ver las estrellas desde arriba. Mágico.
Aprovecho los últimos 5 minutos con los ojos cerrados mientras el me estira del pelo, me araña la espalda, me clava los pies en los riñones y me suelta una sopa de letras por esa boquita que difícilmente logro entender. Pero lo quiero.
Al final abro los ojos, lo aupo, lo beso, le hago pedorretas en esa tripilla que tiene y se rie con ese sonido que tanto me gusta. Y soy feliz.
Apenas levanta dos palmos del suelo y sin embargo a mi me hace ver las estrellas desde arriba. Mágico.
Aprovecho los últimos 5 minutos con los ojos cerrados mientras el me estira del pelo, me araña la espalda, me clava los pies en los riñones y me suelta una sopa de letras por esa boquita que difícilmente logro entender. Pero lo quiero.
Al final abro los ojos, lo aupo, lo beso, le hago pedorretas en esa tripilla que tiene y se rie con ese sonido que tanto me gusta. Y soy feliz.
jueves, 28 de junio de 2012
Así son las cosas.
Se dibuja una sonrisa de melancolia en mi rostro cuando miro ese album viejo escondido entre libros que núnca nadie leerá. Me empapo de los colores de esas fotos que plasman el pasado, el presente y el futuro que vendrá. Retales de vidas truncadas, de vidas acabadas y de vidas que están por venir. Una mezcolanza de rosas y grises que jamás podré explicar con un sentimiento.
Y cuando cierro el album no se si creer en el destino, en la casualidad o simplemente no creer.
Vivo en un enorme huracán que a veces me empuja al cielo a respirar, otras veces me deja caer en lo más profundo de su corazón y las veces restantes me tiene dando vueltas en la incertidumbre. Supongo que la vida es así, bueno, supongo que mi vida es así.
Pese a todo quiero tener motivos por los que sonreir y quiero sonreir sin tener motivos.
Salto todos los obstaculos que me ponen en el camino, por que así soy yo y así son mis ganas de vivir.
Se que algún día moriré, por que así es la vida. Pero hasta entonces...voy a hacer que esta vida se muera por mi.
Y cuando cierro el album no se si creer en el destino, en la casualidad o simplemente no creer.
Vivo en un enorme huracán que a veces me empuja al cielo a respirar, otras veces me deja caer en lo más profundo de su corazón y las veces restantes me tiene dando vueltas en la incertidumbre. Supongo que la vida es así, bueno, supongo que mi vida es así.
Pese a todo quiero tener motivos por los que sonreir y quiero sonreir sin tener motivos.
Salto todos los obstaculos que me ponen en el camino, por que así soy yo y así son mis ganas de vivir.
Se que algún día moriré, por que así es la vida. Pero hasta entonces...voy a hacer que esta vida se muera por mi.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Tú

Sopla el viento una noche más en mi jardín y otra vez tú y yo. Yo aquí en la escalera y tú sabe Dios dónde.
Otra vez miro al cielo y sonrio, te sonrio y entonces se que tú, allí, estarás haciendo lo mismo. Y cierro los ojos y te veo, te intuyo, te siento e incluso huele a tí.
Es entonces cuando te echo de menos y aprieto el aire contra mi pecho como queriendo abrazar el universo entero en un segundo.
Después me encaro con la noche por que ya no me escucha. Y le grito y le araño y le muerdo si hace falta y sigue ahí impertérrita haciendo caso omiso a mis plegarias y la odio. Odio la noche, las estrellas, la oscuridad y todo lo que me separa de ti.
Y otra vez se enciende la luz de casa, ya va siendo hora de entrar. Con el último te quiero me despido de ti, y a la noche le juro que volveré mañana.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Frio pero soleado

Allí estábamos los dos perdidos en aquel bosque, sentados y bebiendo como si de un sábado noche se tratase pero no, era un martes, frio pero soleado.
Y con nuestra cerveza calentándose a cada trago nos contábamos de la vida, de recuerdos .Y en los momentos de silencio surgía la música de ése móvil sin cobertura y a medio cargar que se hacía uno con el paisaje, se sintonizaba con los enormes pinos que parecían estar atentos a todos nuestros movimientos.
Intercalando cigarrillos y canciones el alcohol iba haciendo efecto y que agradable borrachera, que felicidad tan nuestra. No sé cuánto tiempo pasamos en aquel lugar pero la verdad tampoco quiero saberlo, se estaba tan bien...
Ahí me di cuenta colega de que lo que no ha podido con nosotros todos estos años no va a poder nunca y no me importa lo que me tenga que pasar por que sé que en ese lugar al lado de ese robusto pino siempre habrá un hueco para nosotros y nuestras canciones.
Amanecer
“Tú serás mi amanecer”. Así se titula la canción que tengo de fondo en estos momentos. Supongo que todos tenemos algún “amanecer” en nuestras vidas, por eso es que (o debiera ser) nos levantamos cada día.
Yo por supuesto también tengo “amaneceres” en mi vida, pero hay uno, uno en especial que por qué no decirlo, me ha robado el corazón. No lleva mucho tiempo en mi vida, pero lo poco que lleva...Lo siento, no necesito nada más.
Él me da la paz que nadie me sabe dar, me saca las sonrisas más limpias que nadie ha visto en mi cara en los últimos tiempos. Hace que mis ojos olviden todas las lágrimas que he derrochado durante todos estos años. Y sin palabras, me deja sin palabras.
A su lado me vuelvo vulnerable, me libero de mí, del resto de la vida dándole cero importancia al mundo. Con él me da igual todo lo demás, y todos los demás, y que se caiga el sol si quiere.
Y cuando nos tumbamos los dos y lo miro y me mira, y me toca la cara, y le doy el último beso antes de que se duerma con el sonido de mi corazón.
Mi niño bonito, mi pequeño Izan. Tú eres mi “amanecer”.
Yo por supuesto también tengo “amaneceres” en mi vida, pero hay uno, uno en especial que por qué no decirlo, me ha robado el corazón. No lleva mucho tiempo en mi vida, pero lo poco que lleva...Lo siento, no necesito nada más.
Él me da la paz que nadie me sabe dar, me saca las sonrisas más limpias que nadie ha visto en mi cara en los últimos tiempos. Hace que mis ojos olviden todas las lágrimas que he derrochado durante todos estos años. Y sin palabras, me deja sin palabras.
A su lado me vuelvo vulnerable, me libero de mí, del resto de la vida dándole cero importancia al mundo. Con él me da igual todo lo demás, y todos los demás, y que se caiga el sol si quiere.
Y cuando nos tumbamos los dos y lo miro y me mira, y me toca la cara, y le doy el último beso antes de que se duerma con el sonido de mi corazón.
Mi niño bonito, mi pequeño Izan. Tú eres mi “amanecer”.
La magia
Después de tanto tiempo sin dejarme caer por aquí por fin vuelvo. Retomar ciertas cosas nunca es sencillo y menos si en ella implicas sentimientos ¿no? Hablar es muy fácil, demasiado fácil incluso. Lo difícil es hacerse entender por eso digo que… Bueno da igual.
Creo que me hago mayor. Sí. Últimamente lo pienso a menudo y definitivamente no quiero crecer. ¿Qué inmadura no? Quiero decir…
Veréis no es que no quiera ser responsable, no es eso no. Es que no quiero perder la magia. Esa magia que tienen los niños en sus ojos. La magia de la inocencia, de la ignorancia, de sentirse tan grandes cuando son pequeños y… Fijaos, no puedo pasar por alto el decir que cómo cambian las cosas si a veces somos los grandes los que nos sentimos tan pequeños…
Y que da igual lo que pase por que siempre tendrás a los aitas para protegerte de los males del mundo como superhéroes invencibles que son ¿miento? Dulce magia.
¿Y qué si quiero empezar la casa por el tejado, pintar árboles morados y el sol y la luna dados de la mano? Si sé que lo van a colgar en la nevera con un imán de algún viaje a Torremolinos de algún familiar que probablemente no recuerde tapando mi anterior dibujo, ese en el que pinté a mi padre, a mi madre y a mi hermana mayor en un descampado verde, un árbol, una casa y un sol.
Y esa será mi mayor obra de arte y cuando vengan los aitonas lo verán y se pondrán a mi altura para comentar sobre lo bonitos que son mis árboles morados… y otra vez esa magia.
En fin pero lo que toca es lo que toca y ya van casi veinte primaveras las que he vivido ¡Y qué primaveras! Eso sí, pienso caminar de la mano con esa niña que aún llevo dentro y que por muchas veces que se me escape yo vuelvo a encontrar escondida en algún rincón con esa sonrisa llena de… Esa sonrisa llena de magia.
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