miércoles, 1 de febrero de 2012

Frio pero soleado



Allí estábamos los dos perdidos en aquel bosque, sentados y bebiendo como si de un sábado noche se tratase pero no, era un martes, frio pero soleado.

Y con nuestra cerveza calentándose a cada trago nos contábamos de la vida, de recuerdos .Y en los momentos de silencio surgía la música de ése móvil sin cobertura y a medio cargar que se hacía uno con el paisaje, se sintonizaba con los enormes pinos que parecían estar atentos a todos nuestros movimientos.

Intercalando cigarrillos y canciones el alcohol iba haciendo efecto y que agradable borrachera, que felicidad tan nuestra. No sé cuánto tiempo pasamos en aquel lugar pero la verdad tampoco quiero saberlo, se estaba tan bien...

Ahí me di cuenta colega de que lo que no ha podido con nosotros todos estos años no va a poder nunca y no me importa lo que me tenga que pasar por que sé que en ese lugar al lado de ese robusto pino siempre habrá un hueco para nosotros y nuestras canciones.

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