viernes, 27 de diciembre de 2013

Oda al espumillón

El espumillón cuelga adornado cuadros como queriendo envolver recuerdos con la magia de la navidad y que el pasado duela menos y el presente tenga un próspero fututo.

Que las doce del reloj sigan siendo un número y que las horas no signifiquen cuenta atrás.

Y las uvas no pongan fin a un año y el oro en el champagne y la lencería roja nos traigan suerte.

Que bajemos corriendo la cuesta de Enero, que no pasen ni pesen los años.

En definitiva, cuando el espumillón cuelga, todos somos más humanos.


Para mi tío Proko, fan incondicional del espumillón.

domingo, 24 de noviembre de 2013

No puedo.

No sé si llamarlo miedo o qué, pero desde que te conozco es como si caminara por el borde de un acantilado. Pero no puedo dejar de coser pasos, no se, no quiero. O si. No entiendo y no entender me aterra.

Te veo tan de bohemia que hasta respirar me da pánico, por si te rompes, por si te rompo. Y un vaso es un vaso pero tú...

Que no sé, que no sé nada y tengo ganas de llorar porque me quema darte la mano pero no te puedo soltar. No te quiero pero quédate. No me busques pero tampoco me pierdas de vista. No me pienses pero, por favor, no me olvides.

No quiero ser el motivo de tus sonrisas pero tampoco el de tus lágrimas y la verdad, ni siquiera yo sé si la próxima piedra que se despegue del suelo que piso se salvará o se hará polvo al fondo del acantilado.

Y es que no puedo dejar de caminar.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Por favor.

Termina de consumirme vida, o dame de beber pero no me dejes con esta sed insaciable de felicidad, que me muero cada vez que toco fondo. Que está frío y viene el invierno y está oscuro y tengo miedo.

Termina de consumirme vida, o dame aire pero no me dejes sin aliento, que me ahogo en este espacio que llaman mundo. Que ahora llueve y me mojo y viene el invierno y estamos sólos.

Termina de consumirme vida, por favor, o dame sueños pero no me dejes en blanco que me pierdo. Que viene guerra y no tengo cobijo. Que ahora no hay día ni cielos y viene el invierno y no se imaginar amaneceres.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Perdímos.

Pudimos frenar en seco pero ya era tarde, íbamos demasiado deprisa como para no querer dejarnos llevar. Ambos sabíamos cual era el destino pero ninguno de los dos quiso mirar en el mapa cuanto camino quedaba.

Y nos quisimos, nos amamos a cada centímetro aún sabiendo que aquello no era para nosotros, que no llevaba nuestro nombre. Nos arriesgamos a sentir.

Y perdímos. Como aquél niño que pierde su globo y observa como se aleja siendo consciente de que es la última vez que lo va a ver.

Perdímos como quien se apuesta la vida en una mesa de BlackJack y vuelve a casa arrastrando el alma. Con la diferencia de que tú y yo antes de empezar a jugar ya habíamos perdido.

miércoles, 10 de abril de 2013

Sin embargo tú...

Yo no he sido nunca de perderme, pero tampoco me encuentro, me encuentras tú y me alegra y me aterra a la vez, me fascina y me horroriza. Saber que con una mirada puedes hundirte en mi alma y con un gesto bañarte en mi ser, con una palabra destruir mi existencia y con una caricia saciar mi calor.
Y como digo, yo nunca he sido de perderme y tú, sin embargo, me pierdes a tu antojo.

sábado, 2 de febrero de 2013

Lo nuestro.

Lo nuestro no son las palabras ni el uso de las largas, ni las noches tan oscuras, ni los tragos tan amargos, ni los besos de judas, ni guardar fiesta en los santos.

Lo nuestro es lo nuestro, lo de a diario, lo de lucir sonrisas que a duras penas van callando. Lo de coser heridas con hilos reciclados y pelear en la tierra donde otros no han ganado.

Lo nuestro es mas  de volar que de amanecer abrazados, aunque ha escondidas reatamos nuestros lazos y recordamos los alagos de cuando en nuestros cielos mas nublados hablabamos de la vida y de soles apagados.