La última luz se apaga, la casa queda a oscuras velando por los sueños y yo vago entre los minutos agarrandome a las horas que pasan irremediablemente una canción tras otra, un recuerdo tras otro, una calada tras otra. Voy cosiendo a mis sabanas ideas que no aprendí a coser al corazón y guardo debajo de la almohada todos esos miedos que me arropan cuando todo desaparece ante mi vista.
Batalla tras batalla viy curando mis heridasccon saliba y alguna lagrima mientras lleno mi libreta de post datas y borrones.
Y por fin mi cuerpo pide tregua y se deja ir tras los pensamkentos abstractos que la noche trae y que ha sido larga. Mañana mas, mañana será otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario