Aquí fuera hace un frío que pela. Que te voy a contar que no sepas, si hace días que te cerré las puertas y vagas en los alrededores de mis mayores miedos tocando de vez en cuando y sutilmente algún punto cardinal de mi alma para recordarme que sigues ahí, presente, y que sabes mas de mí que yo misma.
Afirmandome con tu soez vocabulario y tu inestabilidad emocional que tienes las llaves y que vas a entrar cuando te apetezca.
Y haciéndome saber que será en el preciso instante en el que mi último pensamiento conjunto se esté mimetizando con los angostos senderos que un día cualquiera decidí no tomar contigo.