Se dibuja una sonrisa de melancolia en mi rostro cuando miro ese album viejo escondido entre libros que núnca nadie leerá. Me empapo de los colores de esas fotos que plasman el pasado, el presente y el futuro que vendrá. Retales de vidas truncadas, de vidas acabadas y de vidas que están por venir. Una mezcolanza de rosas y grises que jamás podré explicar con un sentimiento.
Y cuando cierro el album no se si creer en el destino, en la casualidad o simplemente no creer.
Vivo en un enorme huracán que a veces me empuja al cielo a respirar, otras veces me deja caer en lo más profundo de su corazón y las veces restantes me tiene dando vueltas en la incertidumbre. Supongo que la vida es así, bueno, supongo que mi vida es así.
Pese a todo quiero tener motivos por los que sonreir y quiero sonreir sin tener motivos.
Salto todos los obstaculos que me ponen en el camino, por que así soy yo y así son mis ganas de vivir.
Se que algún día moriré, por que así es la vida. Pero hasta entonces...voy a hacer que esta vida se muera por mi.